El concepto de calidad actual implica un cambio
de mirada de acción y de cultura empresarial que pasa por nosotros mismos, y al
hablar de la satisfacción al cliente, hablamos de nuestro cliente interno,
nuestros colaboradores. En hotelería y turismo ellos son la cara visible de
nuestra empresa y deben estar también satisfechos, este factor humano es el
carácter distintivo y ventaja competitiva que podemos tener, es inimitable y
ese rasgo en nuestro servicio marca la diferencia.
Debemos bregar por la satisfacción de nuestros
clientes, tanto los externos como los internos, esta mirada basada en el
cliente es el camino para el cambio, quien no vea esto seguirá sobreviviendo en
un mercado cada vez más dinámico y competitivo, pero por cuánto tiempo
sobrevivirá?, quien vea este cambio y
trabaje en ellos y busque a los mejores colaboradores, los capacite y se
enfoque en la satisfacción al cliente tendrá en sus manos las herramientas para crecer, innovar y mejorar su
productividad.
Debemos entender la importancia de los clientes
externos, ellos son los que viven nuestros servicios y sus recomendaciones y
mejoras, sus necesidades y expectativas, son las que deben impulsar nuestra
mejora continua.
Quienes escuchan a nuestros huéspedes, nuestros
colaboradores, los servicios turísticos y de hotelería ya no se mueven por
individualidades, sino por equipos de trabajo donde cada uno cumple una función
esencial para lograr la excelencia. El nuevo desafío es tener a estos
integrantes entrenados y capacitados, logrando así mas entusiasmo, iniciativa,
motivación y la combinación entre los proyectos personales y corporativos.
No es tarea sencilla esta nueva etapa en la
hotelería y el turismo, el rumbo esta marcado, falta decidir recorrerlo.