El coaching es algo difícil de entender y no confundir con
el liderazgo. Saber combinarlo es el principal logro, no es sencillo, pero el
esfuerzo y el sacrificio bien vale la pena.
Dos historias para ir comprendiendo de qué hablamos.
Había un gran castillo de cristal en el camino de todos los
viajeros, hace ya muchos años, todos aquellos que pasaban por sus puertas podían
entrar y tomar lo necesario para su viaje y continuar, todos los elementos eran
de cristal y estaban ahí al alcance de la mano.
Un día llegan dos viajeros una ya había estado otras veces
en el castillo uno era la primera ocasión que lo visitaba, a este le llamo la
atención la cantidad de cristal roto en las puertas del castillo. Pregunto y su
amigo le dijo esos son restos de la ambición. Ingresaron, las cosas eran
maravillosas, el visitante con más años tomo un plato, un vaso y se marchó
hacia la puerta, el amigo le dijo estas cosas son muy livianas lleva más y
cargo todo aquello que sus manos le permitieron. Al pasar la puerta de ingreso
las cosas se volvieron muy pesadas y se le cayeron y rompieron en el piso.
El amigo lo miro y le dijo, solo carga aquello que puedas
llevar y sobrellevar y tu vida se colmara de cosas que te hagan feliz.
El maestro Song comentaba a sus discípulos:
Un hombre que iba por el camino tropezó con una piedra, la
recogió y la llevo consigo. Poco después tropezó con otra, e igualmente la
cargó. Así cargaba con todas las piedras que tropezaba. El peso lo fue
encorvando, al punto que dejo de mirar al horizonte. Y el peso fue tan grande
que un día ya no pudo caminar.
¿Qué piensan de ese hombre? Pregunto el maestro
Uno de sus discípulos respondió “es un necio, para que
cargar con tantas piedras.
Esto es lo que hacen quienes cargan ofensas que recibieron,
los agravios sufridos e incluso las amarguras de las propias equivocaciones.
Sin embargo, podemos dejar todo eso atrás y no cargar las pesadas piedras del
rencor, que poco a poco nos impiden ver el horizonte de nuestra esperanza. El
peso nos encorva y deforma nuestra espalda y con ella, nuestra vida e ilusiones.
Si dejamos de lado esa inútil carga, nuestro camino será más ligero, nuestro
paso más seguro y nuestra esperanza estará siempre a la vista.
Así es amigos, pongamos esto en práctica como crecimiento
personal y seamos lideres-coach, llevando esto mismo a nuestros colaboradores.
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