2. La desconfianza genera ansiedad en uno
mismo y mueve a la simulación.
3. Cuando se fracasa, cuando las cosas salen
mal, se necesitan menos fiscales y más abogados defensores; menos regaños y más
ayuda.
4. Es necesario confiar en la gente; pero al
mismo tiempo se debe emprender una acción educativa para que todos sepan qué
hacer y por qué hacerlo.
5. Además de confiar en los demás, se precisa
tener confiabilidad; es decir, ser digno de la confianza de los demás. Se logra
haciendo bien el propio trabajo y viviendo con integridad personal.
6. Hay que descubrir en los demás lo positivo
que tienen, las posibilidades futuras, las capacidades que pueden desarrollar.
Para eso conózcalos bien y confíe en ellos.
7. Confiar, comprender, disculpar y perdonar:
son escalones de un proceso.
8. Ser compañeros es estar dispuestos a
ayudar, cooperar, compartir, ser solidarios. Ser amigos supone, además, querer
lo mejor para el otro y estar con ellos "en las buenas y en las malas".
9. Si usted manda sobre alguien, debe lograr
que éstos hagan las cosas por convicción, por compromiso personal, como
consecuencia de los principios que quieren vivir. Por eso dirigir es educar.
10. Cuando alguien defraude su confianza, no
piense mal de esa persona. Mantenga la confianza y redoble los procesos de
ayuda. Acabará sacando lo mejor del otro.

