miércoles, 12 de agosto de 2015

Decálogo del Servicio

1. La calidad del servicio que usted presta está directamente relacionada con la motivación que tenga para servir a los demás.

2. Cuando se esfuerce por ofrecer un buen servicio, no espere recompensa; hágalo porque servir es uno de sus principios.

3. Un buen servicio es aquel que se anticipa a las necesidades de las personas.

4. Para ofrecer un buen servicio no es suficiente dominar unas técnicas de relaciones humanas. Se requiere disciplina, sentido del deber, compromiso con los principios… y querer a la gente.

5. El servicio no admite vacaciones, ni excepciones: debe ser permanente, con cada persona. El público no existe; existen individuos concretos.

6. Póngase en el lugar del otro: qué piensa, qué quiere, cómo se siente. Y pregúntese: ¿qué puedo hacer para ayudar a esta persona?

7. Tenga en cuenta que los demás no tienen porque adivinar sus buenas intenciones de servir. Sólo ven su cara: el espíritu de servicio hay que concretarlo en la sonrisa, la mirada amable y los detalles de cortesía.

8. Trate de igual manera a sus compañeros de trabajo que a los clientes. Viva el espíritu de servicio con todos y siempre: clientes, proveedores, compañeros, familiares, etc.

9. Darse a los demás, sirviendo, produce alegría y crecimiento personal; otorga puntos para la propia carrera laboral; merece el respeto de los otros, y agrada a Dios.

10. Cuando sirve a otros, usted vive muchos valores: colaboración, ayuda, buenas maneras, solidaridad, respeto por los demás, calidad, alegría…

martes, 4 de agosto de 2015

Coaching, Liderazgo deportivo y la teoría Fractal

Toda aquello que en un momento nos parece absoluto y único, puede cambiar, como la famosa frase de Dante Panzeri “la dinámica de lo impensado” y más allá del futbol, el deporte es así, y esto es lo que nos va a dar sustento para esto que queremos escribir.

Hoy la difícil tarea de los entrenadores, líderes, coachs y guías, todas estas y otras funciones que cumplen, radica en ponerse al frente de estas personas y dar y obtener lo mejor de ellas, cada día, cada semana y cada competencia que tienen por delante.

Eso es lo hermoso de esto, de estar y tratar con personas, nada es igual, todos los días son diferentes, estados de ánimos, resultados, resultados deportivos, economías, ambiciones personales, condiciones climáticas, todo influye. Entonces las respuestas caen en la dinámica de lo impensado.

Pero bueno no podemos dejar todo librado al azar, tenemos que tratar de encauzarlo y que eso impensado sea productivo.

Entonces comenzamos a buscar nuevas formas de interpretar a los deportistas y de allí interpretar el deporte y encontrar nuevos caminos para lograr mejores resultados, dinámica permanente, desafío permanente, lo mágico de ser entrenador, guía, técnico o como uno quiera llamarlo.

Y en este camino encontramos la teoría fractal que nos hable de 3 pilares básicos autonomía, sentido y reciprocidad, algo más parecido al trabajo en equipo asociado?. Entendible, pero nada fácil.

Autonomía, es la capacidad de resolver, tomar decisiones, dentro del marco de los lineamientos generales de los objetivos.

Sentido, involucra varios temas, hacia donde, porque y como, es decir que aquello que enfoquemos tenga un fin y objetivo y este sea interpretado y comprendido por todos y que a su vez este alineado con el sentido de cada uno de los integrantes del equipo.

Reciprocidad, el sentido de colaboración, entender que cada uno es parte de un todo integral y que el resultado grupal siempre es superior al resultado individual, la obtención del objetivo es responsabilidad de todos.

Cada persona interpreta y entiende las cosas y los acontecimientos de acuerdo a su experiencia y conocimiento y esto obliga a los técnicos a ser buenos observadores de sus dirigidos y de su entorno para entender las situaciones cotidianas.

El liderazgo con coaching nos comienza a acercar a este camino.