lunes, 24 de abril de 2017

Un proyecto de país para mi Argentina


Muchas veces desde estas líneas hemos reflexionado y escrito sobre decisiones que fueron tomando los diferentes gobiernos, en algunos casos resaltándolas por acertadas y en otros remarcando puntos que considero desde mi punto de vista de trabajo como erróneos.

Hoy entiendo y estoy convencido, se debe dar una mirada diferente, porque la situación y el entorno de país así lo reclaman.

Pasamos de un autoritarismo sordo a un timbreo coloquial, ambos extremos ya jugaron su punto y hoy se abre un nuevo camino, sin timbre y sin fundamentalismo autoritario.

Hoy necesitamos un proyecto de país a largo plazo, sin distinción de color político, hoy necesitamos un líder que una a las distintas fuerzas políticas y se acuerde en que queremos para nuestro país como argentinos, porque es el país de los argentinos.

Desde el retorno a la democracia hemos pasado por diferentes colores políticos unos mejores otros no tanto, pero no es el momento de ver cuales fueron unos o cuales fueron otros, casi siempre uno invalido lo del anterior y comenzamos de nuevo, como en el juego de la oca, vuelva tres pasos para atrás. Hoy debemos ir tres pasos para adelante.

Pensemos que el país es uno solo y somos todos argentinos y todos queremos y pretendemos lo mismo, vivir en un país desarrollado, con igualdad de oportunidad de estudio y trabajo para todos, estar tranquilos, seguros, con un salario que nos permita saciar nuestras necesidades y obtener ese grado de satisfacción emocional que nos eleve como personas.

Nuestra argentina necesita un plan de salud para los próximos treinta años, un plan de educación para los próximos treinta años, un plan social y económico para los próximos treinta años, un plan monetario y tributario para los próximos treinta años.

Con esto definido entre todos los partidos políticos, las urnas solo deberían ser el camino para elegir al mejor representante que lleve estos planes adelante, con el mayor ingenio y con el mayor beneficio y rapidez para nuestro país.

Otra cosa que nos daría la madurez de país que necesitamos es que tengamos elecciones cada cuatro años, y de una solo ves se elija todo, no podemos perder tanto tiempo en compulsas electorales, elegimos una vez y nos dedicamos a gobernar durante cuatro años, sin pensar en otra cosa.

No creo que sea tan difícil y costoso, con más de treinta años de democracia ya estamos en condiciones de dar este paso y los argentinos nos lo merecemos.

miércoles, 19 de abril de 2017

Economía, dólares, Lebac y crecimiento del país.


El BCRA aumento la tasa de interés de la LEBAC en la última licitación, llevándola al 24,25%, que significa esto en nuestra economía, que consecuencias arrastra relacionadas con el crecimiento del país, trataremos desde estas líneas de hacerlo en forma simple.

El primer tema que tenemos es la inflación, este tema que nos preocupa, valores que no bajan y que comienzan a preocupar al gobierno, porque se hace difícil llegar a la meta prevista y prometida en muchos discursos del 17% anual. Una promesa que involucra varias aristas, por ejemplo la negociación con los maestros. El último mes la inflación supero el 2% y por ejemplo en caba ya lleva un acumulado trimestral del  7%, en abril se espera un número similar superior al 2%, afectado más que nada por la suba de servicios como el gas.

Para tratar de controlar la inflación es que se produce esa suba de tasa, que hace más atractivo la inversión en pesos por su rendimiento, a la tasa mencionada que es anual, tendríamos una tasa mensual del 2%.

Pero ese freno que se le pone a la inflación también produce un freno a la economía, pensemos en el siguiente caso, si tengo un dinero para invertir en una nueva máquina, quizás decida postergar esa inversión en maquinaria e invertir ese mismo dinero en Lebac.

Si le sumamos a esto un dólar que está casi fijo y tiende más a la baja que al alza, se torna más que tentador la inversión en Lebac.

La desaceleración de la inflación implica la desaceleración de la economía con estas medidas.

Como siempre el factor tiempo es importante y el próximo trimestre estará signado por esta política monetaria, quizás y siempre esperanzados tengamos un segundo semestre con un cambio y un repunte económico.

Las expectativas de un dólar en alza, con un pronóstico de casi $18 hacia fin de año, y una baja en las tasas quizás den en el segundo semestre un nuevo impulso, pero esto por si solo no alcanza, el gobierno tiene que entender que necesita de medidas que produzcan un efecto multiplicador en dicho impulso, en este camino una reforma tributaria de importancia quizás no deba esperar hasta el próximo año.

Decisiones en un año electoral que quizás sean necesarias tomar, pensando en el país y no en las urnas.