jueves, 29 de septiembre de 2016

La realidad, la motivación y la forma de ver la vida cotidiana.


Sabemos que la realidad es única, o por lo menos eso creemos. También sabemos que la interpretación de esa realidad le da forma a la verdad que cada uno expone o argumenta en su vida, pero ¿Podemos objetar o cuestionar esa realidad?, entiendo y creo que es difícil de hacer y llevar adelante, a no ser que nuestro interlocutor sea un obstinado argumentar una visión diferente necesita de muchos argumentos para cambiar una verdad.
Todo porque la verdad nace de nuestra interpretación de la realidad y dicha interpretación pasa por aquello que nosotros somos como personas, culturales, religiosas, sociales y de acuerdo a nuestra historia y costumbres, pero fundamentalmente por nuestra emocionalidad en ese instante y esta emocionalidad por la motivación que nos conllevan las cosas que nos pasan.

Para darle forma a estas palabras les voy a contar una historia,
Había tres albañiles realizando una construcción en alguna ciudad, de algún país. Mientras estaban en sus tareas llega un hombre y les pregunta que estaban construyendo. El primero le responde, “acá como todos los días, pegando ladrillos”, con un gesto adusto y una gran parquedad, avanza un poco y le realiza la misma pregunta al segundo albañil y este le responde “acá construyendo un gran edifico” con una pequeña sonrisa de satisfacción en su rostro, sigue caminando y le pregunta al tercer albañil, ante la pregunta le responde con los ojos y los gestos cargados de satisfacción, “acá construyendo la catedral más hermosa del mundo para mi ciudad”

Como vemos tenemos una única realidad que es la construcción, pero que verdad diferente representa para cada uno de estos albañiles esa construcción y cuánto hay de emocionalidad y motivación en sus respuestas.
Hoy vos, que carga emocional tenes, como estas motivado en tu vida, en tu trabajo, en tu pareja, en tu familia. Que decisiones tomas por esta emocionalidad y motivación.

Pensemos en nuestras vidas y en nuestras decisiones.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Ser feliz y otras cosas de la vida cotidiana.


Desde estas líneas escribimos cosas que nos ayudan a entender por dónde van los diferentes caminos financieros, de trabajo, por donde podemos canalizar la emoción, las conductas o cómo podemos interpretar la realidad de la mejor manera posible.
Hoy quiero acercarles un cuento que escuche hace unos años y que retorno a mi mente en virtud de distintas situaciones que uno vive y que ve que le suceden a los demás.
 
Había un hombre que le gustaba mucho viajar y recorrer distintas ciudades. En cada uno de sus viajes su principal actividad era visitar los cementerios de las ciudades en las cuales estaba, ello le daba una pauta de las costumbres y la cultura de cada uno de los lugares.
En una de sus visitas llego a un pequeño pueblo, donde sus habitantes se mostraban muy amables y cordiales, como era su costumbre pregunto dónde se encontraba el cementerio y partió hacia allí.
Como hacia siempre empezó a caminar y recorre las diferentes tumbas y a leer las lapidas. Grande fue su sorpresa con lo que leía. Leía y repetía con asombre en voz alta, Susana 7 años, Gabriel 5 años, Amanda 11 años, José 14 años, Dalmiro 9 años.
Con cierto grado de estupor salió rápidamente del cementerio y volvió al pueblo, entonces al llegar para al primer poblador que encontró y le comento su espanto al ver que en el cementerio solo había niños.
Entonces el señor del pueblo le dijo “no son niños, acá la mayoría morimos de viejos y con muchos años de vida”, entonces no entiendo las leyendas de las lapidas dijo el visitante.
Muy fácil mi señor, todos en este pueblo llevamos en nuestros bolsillos esta libreta, en la misma anotamos los días que somos felices en nuestra vida, cuando morimos se cuentan todos esos días y esa es la leyenda que aparece en la lápida y nos dice el tiempo que fuimos felices en nuestra vida.
El visitante se fue asombrado y pensativo, no sabía cuánto tiempo había aprovechado hasta hoy de su vida.

Y vos cuantos días de tu vida aprovechaste este año.

 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Blanqueo, multa, bonos y otros beneficios

Sin duda que ante la poca lluvia de inversiones, casi sequía, que se basaba la esperanza post cambio presidencial, el blanqueo pasa a ser el motor o la vedette, si se me permite el término, de este segundo semestre.

No es una moratoria fiscal como se podría haber pensado cuando se inició el tema, en esta oportunidad hay condiciones muy ventajosas como así también algunos premios, aunque escasos a mi entender, para aquellos que son buenos cumplidores impositivos.
Como se dijo es una norma bastante amplia y con varios puntos que deben ser analizados con cuidado para entender a fondo sus ventajas.

La primera ventaja que podemos mencionar es que no se requiere el reingreso o repatriación de los montos declarados o depositados en el exterior.
La segunda radica en invertir en bonos o fondos común de inversión evitando pagar la multa del 10% que establece la norma. Otro dato a tener en cuenta es que esta multa pasa a ser del 15% en el 2017.

La fecha límite del blanqueo está estipulada para el 31 de marzo del 2017, los beneficios de evitar la multa expiran con el champagne y el pan dulce del 31 de diciembre de 2016.
Si pensamos en términos de bonos tenemos dos opciones, estos bonos se emitirán especialmente para este fin, la ventaja que tienen es que me permiten el ahorro del 10% de multa establecido en la ley. Como mencionamos hay dos posibilidades, la primera es un bono a tres años que no paga intereses, no negociable ni transferible, pero luego de este periodo me permite la libre disponibilidad del 100% del capital suscripto. El otro bono es a siete años que paga el 1% anual, el mismo es no negociable ni transferible en los primeros 4 años, pero me permite como ventaja adicional y exceptuado también de la multa del 10% blanquear el monto de dos veces más del capital suscripto en bonos. Como ejemplo si tengo U$D 1.000.000, para incorporar al blanqueo, suscribo en bonos U$D 333.333 y tengo de libre disponibilidad sin multa U$D 666.666.

Esta se presenta entonces como la opción más atractiva, más si uno puede armar un portfolio con otros bonos argentinos cono los BONA en cualquiera de sus emisiones.
Otra de las posibilidades existentes para no pagar el 10% es suscribir o adquirir cuotas partes de fondos comunes de inversión, cuyo fin sean proyectos de infraestructura, inversión productiva, proyectos inmobiliarios, en energías renovables, Pymes, créditos hipotecarios (UVIS), desarrollo de economías regionales, y otros, debiendo permanecer ne este tipo de instrumentos por el lapso de 5 años.

Existe también la condonación de impuestos de carácter nacional que deban pagarse durante el ejercicio declarado asociado a los montos que se acojan a la presente a esta nueva ley.
En este último punto sería importante que provincias y los municipios se expidan en igual forma y sintonía que nación para alentar aún más esto, esta decisión debería estar en el corto plazo.

Como se ve es una interesante opción y que con el correcto análisis puede ser una opción financieramente rentable.