2. Todo proceso es susceptible de ser
mejorado. Cualquier problema puede tener una mejor solución. Este
convencimiento es la raíz de la creatividad y la innovación.
3. Favorece la creatividad, el hecho de no
actuar por esquemas fijos; salirse de la manera habitual de hacer las cosas,
buscando modos más eficientes.
4. La capacidad de observación –el arte de ver
detalles y situaciones que pueden ser mejoradas-, es el inicio de la innovación.
Después se deben buscar alternativas de solución; y por último hay que intentar
una… y mil veces la que nos parece mejor.
5. Escuche mucho y lea mucho. Después ponga la
fantasía a volar.
6. El aprendizaje requiere curiosidad
intelectual. Observe todo y a todos para aprender de cada persona y de cada
situación. Hágase preguntas y busque las respuestas.
7. Cuando algo le salga bien, procure
identificar cuál es la causa del éxito. Tome nota –es importante dejarlo
escrito, para los demás-, y aplique la misma receta a otros asuntos.
8. No le tenga miedo al fracaso, a quedar mal.
Piense por qué no salió como usted esperaba. Corrija y siga adelante, sin
importarle "el qué dirán".
9. Estudie cómo hacen los demás su tarea;
fíjese en aquellos aspectos en que destacan. Pregúntese por qué le salen las
cosas bien, e imite algún procedimiento.
10. Elimine el lenguaje bloqueador de su vida:
“siempre se ha hecho de esa manera”; “así me enseñaron”; “no compensa cambiar”.
Este lenguaje constituye el mayor impedimento para la innovación.
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