jueves, 27 de noviembre de 2014

Decálogo del Respeto

1. Respetar a una persona es tratarla como se merece, de acuerdo a su dignidad de ser humano (todos somos iguales en este sentido), y a la posición que ocupa en una colectividad.

2. Vivir los buenos modales, y las normas de educación son señales claras de respeto a los demás.

3. El respeto implica no apropiarse de ideas ajenas, lo cual sería un robo; también reconocer los méritos de los demás, sin apropiarse del éxito ajeno, lo cual es otra injusticia.

4. El respeto implica valorar a cada persona, su fama, pertenencias.

5. Cuando no se puede hablar bien de una persona es mejor callar. Evite juzgarla, si no tiene obligación de ello.

6. La murmuración destruye el ambiente de trabajo, pues daña las relaciones interpersonales. No inicie ni propague chismes bajo ninguna excusa.

7. El respeto es también tolerancia. Es decir no atropellar a otras personas y valorar las diferencias. Pero hable claro de sus ideas.

8. La cortesía, la amabilidad, el agradecimiento, la puntualidad, las caras amables… son formas de mostrar respeto.

9. Separar los hechos de las personas está en la raíz del auténtico respeto: la conducta inapropiada se debe corregir; en cambio a las personas se les comprende.

10. Valentía para expresar y defender las ideas propias. Respeto y consideración por las ideas ajenas. El equilibrio entre estas dos posturas es señal de madurez.

lunes, 3 de noviembre de 2014

El laberinto de la palabra o la facilidad de no decir nada cuando se habla

El lenguaje es una de las cosas más sorprendente, con pequeñas cosas se puede decir mucho y con muchas palabras se puede no decir nada. Qué maravilla, que esto que nos distingue y nos hace sobresalir del resto de las especies, en ocasiones solo nos sirva para no expresar nada.

Según Rafael Echeverria, filósofo chileno, los seres humanos somos generadores del lenguaje y vivimos en el, somos lo que decimos y decimos lo que somos, que buena reflexión para que empecemos a conocer bien a quienes nos hablan a diario.
Como nos expresamos, que decimos, que significado tienen nuestras palabras, también hablan de la persona que somos.

Somos mediante las palabras y el lenguaje, generadores de nuestras ideas, por medio del lenguaje las definimos y las fundamentamos y mediante el lenguaje las proyectamos como nuestros sueños y nuestros anhelos.
Entonces porque no usar esta competencia que tenemos en pos de crecer en lugar de no decir nada.

El coaching ontológico nos ayuda a conocer nuestro lenguaje y a conversar con nuestros colaboradores y acompañarlos en un camino de crecimiento personal.
Conozcamos y usemos el lenguaje a su máximo potencial.