El tema sigue siendo poder establecer que cualquier
negociación es un trabajo entre partes, en el cual son socias en la búsqueda de
una solución o un acuerdo.
Seguimos sin ver que este sea el eje de inicio, vemos que la
negociación sigue pareciendo distributiva, unos ganas otros pierden, en lugar
de ser integrativa, donde todas las partes salen gananciosas y satisfechas.
Se sigue sin variar y analizar el entorno, crecemos en dicotomías
y no hay un mensaje claro en los puntos de acercamiento.
Siempre las paritarias son una situación compleja para
negociar. Debemos analizar y encontrar similitudes, diferencias y potenciar las
similitudes para disminuir y apaciguar las diferencias.
Es muy importante analizar el territorio que incumben las
diferencias, desde el reconocimiento de las semejanzas nace el conocimiento de
las diferencias.
El primer punto es el reconocimiento de lo emocional y
tratar de disminuir su impacto el control de lo emocional es un paso importante
en el trayecto de la negociación, el afianzamiento de las similitudes es el
punto de inicio para generar valor en la negociación, la generación de valor es
algo fundamental y en esto nos cabría preguntar ¿cuál es el valor que genera el
gobierno?, ¿Cuál es el valor que generan los gremios?, es decir que aporta cada
uno para lograr una solución que potencie los resultados, que brinda cada uno
para que la solución sea superadora sobre las propuestas, que da cada uno para
obtener un resultado satisfactorio.
Lo sorpresivo fue ver la catarsis de algunos sindicalistas
que sintieron que ahora podían hablar y antes se sentían amordazados, esto es
un signo para ver y para aprovechar por parte del gobierno, el dialogo debe ser
continuo y perseverante.
Si hay algo que debemos destacar del gobierno actual es que
ve sus errores los reconoce y camina sobre sus pasos para remediar lo sucedido,
esperemos tome nota de los pasos flojos que se han dado y caminen sobre seguro
para la próxima reunión.
No dejemos pasar el tiempo, este en una negociación es un
elemento vital.